domingo, septiembre 13, 2009

De la naturaleza del mortal Narcizo (Pt.II)

Poeta, así como das a luz a tus ideas y las amas por ser tuyas, la belleza y las artes las amas porque son espejo de ti mismo. La belleza que te rescata, desgraciado hombre, al mirar al cielo en la medianoche mientras buscas la hermosura en la naturaleza. Durante horas miras perplejo la luna, llena y plateada, gigante platillo entre las nubes grisáceas; y la amas.

Gozoso encontraste que esa belleza reconoce la poesía dentro de ti. En tu interior la luna siempre está llena. Encuentras que el reflejo de tu belleza interior es de tal semejanza con la exterior que no puedes dejar de admirarla. La noche es etérea y plácida porque como espejo, ves tu mortal reflejo en la naturaleza. La luna eres tú.

La música y el arte son expresiones de ti mismo, tu existencia en instrumentos, tu vida en óleos. El arte no puede existir por sí sola, porque tu eres su creador, y al mismo tiempo te estas reinventando. Escuchas en la música el sentimiento rememorado. La música es lo que ya has sentido que canta solo para ti. Canta sobre ti.

Despreciarías al instrumento que se tocara a sí mismo su propia música, pues lo que amas es que una persona como tu, usó sus manos, como las tuyas, sintió sus penas, como las tuyas, y exteriorizó sus sentimientos, similares a los tuyos. La música es tuya y tú estás en la música. Cantándote, te amas.

(fotografía: Tim Walker)

miércoles, septiembre 09, 2009

Freedom for Venezuela

Julio Rivas, an university student from the Alejandro Humbolt University in Venezuela, was arrested monday. Julio Rivas,aka JAVU, is de cordinator of the movement Active Youth of United Venezuela (Juventud Activa Venezuela Unida). Javu is now in one of the most dangerous prisions in Venezuela only because he protested peacefully against the Chávez regimen.

The message is clear: who protest in Venezuela is going to prision.

Democratic manifestations and protests in Venezuela are now CRIMES.

Promise me you’ll visit me in jail when I get caught.

martes, agosto 11, 2009

domingo, agosto 09, 2009

Demencia transitoria

A la media noche escudriñaba la programación nocturna de películas desterradas en la televisión. Pasaba el centenar de canales una y otra vez, su mano sostenía el control remoto y su dedo tocaba el botón ininterrumpiamente de manera automática. Apagaba el aparato, volvía a encenderlo, lo apagaba de nuevo y se retorcía entre sábanas tibias y arrugadas.

De momentos se quedaba observando el relog de grandes números rojos y brillantes, los segundos pasaban rápido, pasaban lento, no pasaban, el tiempo se congelaba y una brisa fría agitaba las cortinas de las ventanas dejando pasar luz de los faroles de la calle.

Encendía la luz de la habitación y revisaba los cajones de los muebles, revolvía su ropa, sus diarios, sus peines, una cajón tras otro. Parecía buscar algo que no se había perdido, parecía que esperaba encontrar un tesoro entre el clóset y entre sus zapatos. Era la 1 de lamadrugada y ordenaba el desastre que dejó detrás de una momentánea desesperación. Doblaba sus piyamas, sus camisas, lenta y cuidadosamente, tal vez esperando si de una manera más calmada apareciera su somnolencia escapada. Y luego, aburrimiento.

Abría la puerta de su habitación y sólo veía las sombras, oscuridad, el viento moviéndose al fondo de las penumbras, no existía ni siquiera un sólo espíritu encantado que acompañara su inútil vigilia. A las 2 y media de la mañana, bajó las escaleras y bebió un poco de agua; virtió nuevamente líquido hasta el borde del vaso y se lo llevó con ella escaleras arriba, otra vez a su habitación.

Abrió las cortinas y entrecerró los ojos por la luz artifical que invadía su espacio, colocó el vaso en la mesa de noche y se recostó sobre su costado en la cama revuelta. A las 3 y cuarto veía los rayos de la luz de la calle pasar por el vaso transparente, y entre el agua veía elreflejo de brillos hacia una pared desnuda. Era hermoso.

A las cuatro se sentó frente a una ventana, esperando que su cama se enfriara y que dejara de ser tan famliar, veía las nubes pasar y las luces apagadas del resto de las ventanas. Comenzó a llorar y a taparse la cara, sus lágrimas corrían por su rostro como si extrañara a alguien que nunca había existido; faltaban veinte minutos para las cinco.

Encendió las luces de su habitación, se agitaron un par de cigarras entre la lámpara haciendo sombras inquietas alrededor del cuarto. Tomó unfrasco púrpura de esmalte y se pintó las uñas cuidadosamente, se sentó en su cama abrazándose la piernas y comenzó a cantar en voz baja mientras tenía los ojos cerrados; eran las 5 y 10 minutos de la mañana.

Encendió unas velas en una esquina solitaria y fría, mientras veía el día amanecer. Unas nubes blancas surgieron de un horizonte rojo en compás con el canto de un pájaro lejano. A las 6 de la mañana se tendió sobre su espalda en su cama y observó cómo el techo comenzaba a iluminarse.
Un olor ahumado y tostado afectó su olfato y revolvió su estómago, se sentó a un lado de la cama inclinándose hacia sus rodillas, envolvió su estómago con sus brazos y cerró con fuerza sus ojos. Eran las 7 y 20 cuando sintió la cerámica del piso calentarse bajo sus pies.

Cerró las cortinas y de envolvió entre varias sábanas, se sumergió en el colchón marcado y perdió su rostro entre almohadas. No podía mantener sus párpados cerrados durante mucho tiempo; abría sus ojosy miraba algo fíjamente, luego los volvía a cerrar.

A las 8 y 30 alguien abrío la puerta de su habitación lentamente, esperó unos segundos y la cerró de nuevo. Se sintió alegre por un momento de que alguien se preocupara y revisara ocasionalmente que no estubiera muerta.

A las 10 volvieron a abrir y cerrar su puerta. Ella estaba muy cansada para ver quién era, un vapor denso recorría por debajo de sus sábanas. Con el cabello pegado a su cara y cuello se acostó sobre su espalda, sintió la garganta reseca y las manos entumecidas. Trató de levantarse pero estaba mareada.

Al mediodía decidió consumirse entre esos metros de tela y algodón que la conocían tanto. Tal vez sólo esperaba que alguien se atreviera a atravesar su puerta y sacarla de la cama.

martes, julio 07, 2009

De la naturaleza del mortal narciso (Pt. I)

Hombre, toda tu acción y pensamiento son alentados por una adoración introspectiva. Una devoción íntima. Has llegado tan lejos a la edad que tienes porque te amas a ti mismo, y tu única pasión natural es este amor útil y bueno, que no tiene relación necesaria con los demás. Tu amor ensimismado no interfiere con las relaciones con los otros, no conduce inevitablemente ni la competición ni a la desconfianza hacia terceros. Tales sentimientos solo pueden introducirse en ti cuando el amor de ti mismo se transforma en amor propio. El amor a ti mismo te lleva a amar a los demás, gracias a quienes, hombre, te conservas. Y cuando vives en este estado de naturaleza eres feliz, pues haces lo que quieres y te bastas a ti mismo.
Puedes amar a otros tantos en la medida en que te ames. No solo quieres ser feliz, sino también quieres la felicidad ajena; y esta felicidad, cuando no te cuesta nada, aumenta la tuya propia. Asimilas tu propio amor al amar al prójimo como a ti mismo. De qué otra forma podrías amar al otro si no te amaras primer, y luego lo amas porque te estas amando a ti por amarlo. Haces el bien porque te hace grande, mientras más grande eres, más te amas. Sin vinculación directa con la soberbia o el engreimiento y orgullo, los cuales son tu glorificación sin razón ni causa alguna. Según estos últimos, mientras más insignificante eres, más te amas; pero como lo ruin no puede ser amado, te desprecias, y como no te amas a ti mismo, no puedes amar a los demás.

Igualmente, como a tu prolongación generacional en el tiempo, sangre de tu sangre, tu hijo, engendrado de tus entrañas, amado porque nació de ti. Amas a tu prole porque te aleja de acabar con tu propia existencia. Es por eso tu afán de educar a tu propio hijo, según tus costumbres, porque piensas velar por un pupilo que seguirá promulgando tu pensar y actuar aún cuando tú no te encuentres físicamente. Preferirías morir siendo consumido por otra persona que acabar en el olvido, sin dejar el aporte de ti mismo a la humanidad. De esta manera, realmente, no morirías del todo.
Aunque te aventures valiente no te atreves a buscar el amor en otras caras. La diversidad en otros rostros te parece tan ajena. Si te enamoraste de otro fue porque amaste lo que es familiar en ti. Pero porque te ames no implica que te percibas perfecto, admites que puedes estar incompleto, y buscas otros tú para complementarte. Los amas porque integran en ti y te completan. Te casas porque temes estar sin ti durante largos años. Temes perderte, la otra persona te recuerda incesantemente que ahí estas. La amistad, es un corazón en dos cuerpos. Te compartes, y al mismo tiempo te reconoces.
¿Y acaso no nos regocijamos que, otro producto de tus profundidades, las ideas, narciso, haya nacido de tu deliberación? Te deleitas con las nuevas ideas que has pensado, las alabas con grandiosidad explícita. Te enamoras te tus ideas porque provienen de tu propia cabeza. Y te consideras genial y prodigio. Cuando descubres que la sapiencia proviene de otras mentes y ajenos talentos, igualmente jubiloso apremias tu inteligencia por aprehender tal ilustración, te enamoras del conocimiento que has aprendido, amas tu erudición; porque el conocimiento es resistencial, y no te puedes educar sobre algo a menos que lo consideres como ya aprendido. Como filósofo te crees a ti mismo el creador del mundo.

sábado, julio 04, 2009

To clear this out

Yo no escribo sobre la realidad de una manera encantadora y astuta. No le asigno nombres sagaces a procesos diarios y naturales. Yo no escribo sobre razas urbanas ni subculturas características de mi ciudad cosmopolita -tema del cual abunda en la blogósfera-. Yo no hablo sobre la realidad de manera fantástica ni espacial. No relato la manera en que me cepillo los dientes de forma metafórica para explicar la maravilla escondida en las trivialidades cotidianas. Yo no escribo sobre el mundo y sus tesoros escondidos entre los defectos de la humanidad. No describo en revelador viaje de encuentro personal en el metro de Caracas o en un parque de cualquier lugar desastroso. No me interesa describir las relacionaes sentimentales entre personas naturalmente empáticas y complicadas.
Yo escribo sobre lo que no existe, trato de poner en palabras etéreas los sentimientos más viles del corazón, relato las vicisitudes de un corazón destrozado y un alma solitaria. Mis palabras son hijas de la soledad más impía y la tristeza insensible.

jueves, julio 02, 2009